Me
sentó sobre la cama, con la sonrisa más grande que yo
había podido recibir de una persona, y esperó
impaciente mi respuesta.
-Si-
Dije en un susurro- ¿Somos iguales?
Levanté
la mirada para observar con cautela su cara. Por primera vez en mi
vida,ser como soy había provocado la sonrisa y la emoción
más alegre, bonita y feliz en una persona que no fuera mi
madre.Sus ojos, se empañaron y sus mejillas se mojaron de
sentimientos. Me abrazó con fuerza y escuché como agradecía al mundo no estar sola.
-Toda mi vida, he sido rechazada por
la gente, y ahora, por fin, se que las hay como
yo. No soy rara...
- Por supuesto que no lo eres- dijo alguien que no
eramos ni ella, ni yo.
No
giramos desprevenidas y en posiciones defensivas. En frente
nuestra, se encontraba aquella mujer; la misma que me había
dado la oportunidad de ser parte de un mundo lleno de magia: Aura du
Solei.
- Buenos días señoritas. En realidad venía para ver que tal la bienvenida de la señorita García, pero ya veo que aquí hay quien necesita que le aclaren varias cosas.- Su aspecto serio y severo, hacia que a las dos nos temblaran las piernas.
- Buenos días señoritas. En realidad venía para ver que tal la bienvenida de la señorita García, pero ya veo que aquí hay quien necesita que le aclaren varias cosas.- Su aspecto serio y severo, hacia que a las dos nos temblaran las piernas.
Nos
miró de arriba a bajo, y pensativa, la oímos decirse a si
misma:
- Por donde empiezo... ¡Ah si! Esto servirá de
ejemplo. ¿Tengo su atención jovencitas?
- Absoluta
señora. - Respondió Celia.
Estábamos enfrente suya, erguidas y con las manos en la espalda. Apreté
los labios nerviosa. No estaba acostumbrada ha hablar con nadie.
- Imaginen que soy dios.
- Imaginen que soy dios.
Inevitablemente
Celia lanzó una carcajada que suprimió enseguida, y yo
la obsequié esbozando una sincera y divertida sonrisa. La
directora arrugó la frente y nos amenazó:
- ¡Se están jugando una semana de cuadras con dragones!
-¿Dragones? - Atención cien por cien captada. Abrí los ojos como platos, y sonreí mostrando todos mis dientes – Es como un cuento de hadas
- ¡Se están jugando una semana de cuadras con dragones!
-¿Dragones? - Atención cien por cien captada. Abrí los ojos como platos, y sonreí mostrando todos mis dientes – Es como un cuento de hadas
- Acabaremos
siendo la Cenicienta como nos ponga a limpiar cuadras... - dijo
Celia con su risita traviesa.
- Silencio jovencitas, escuchen. Imaginen
que soy dios, y creo mi propio mundo ¿Lo tienen? Bien, pues
para que mi mundo sea más ... animado, crearé millones
de seres vivos para que convivan juntos, pero a una especie en
concreto les otorgaré un don; el de la inteligencia.
-¿Por qué?
-El mundo es injusto, y quien sabe por que razón siempre los habrá más poderosos. Solo debemos aprender a convatirlos. Pero, siguiendo mi historia, a esa especie les llamaré humanos. De esos seres, los habrán que desperdicien mi don y los que no, pero sobre todo, habrá los que sepan utilizarla a la perfección, y por eso les daré algo de mi magia se la han ganado. He aquí nosotros, los magos y brujas. Por último vincularé a algunos de estos seres con otros, crearé gente especial: sirenas, licántropos... ¿Que más da? Sois especiales jovencitas, estáis vinculadas con el mar, el agua, y con todos sus seres vivos. Vosotras tenéis algo que no tienen los demás, no desaprovechaseis vuestra oportunidad.
-El mundo es injusto, y quien sabe por que razón siempre los habrá más poderosos. Solo debemos aprender a convatirlos. Pero, siguiendo mi historia, a esa especie les llamaré humanos. De esos seres, los habrán que desperdicien mi don y los que no, pero sobre todo, habrá los que sepan utilizarla a la perfección, y por eso les daré algo de mi magia se la han ganado. He aquí nosotros, los magos y brujas. Por último vincularé a algunos de estos seres con otros, crearé gente especial: sirenas, licántropos... ¿Que más da? Sois especiales jovencitas, estáis vinculadas con el mar, el agua, y con todos sus seres vivos. Vosotras tenéis algo que no tienen los demás, no desaprovechaseis vuestra oportunidad.
Después
de este ejemplo tan peculiar que había expuesto la directora,
me di cuenta de que estaba mirando al suelo, y mi sonrisa se había
evaporado. Respiré hondo, y de manera entrecortada, como si
alguien me estuviera intentando callar, y dije:
- Esta mañana, he
subido a un barco con la intención de llegar a una escuela de
magia. Nada más intentar hacer amigos me han humillado y
rechazado por ser como soy, y he llegado a estar tan desesperada que
he gritado a un licántropo capaz de transformarse voluntariamente el cual
ha estado a punto de matarme. ¿Me espera esto para el resto
de mi vida?
- Creo que se te ha olvidado decir que salvaste la vida de
aquella chica que se ahogaba en el agua, y que probablemente te
hayas convertido en su mejor amiga.
- Su hermano me odia, ella no
hubiera caído si yo no hubiese gritado al lobo – Desesperación
al máximo, y primeras lágrimas apuntó de
escapar- ¡Soy un monstruo, una maldita asesina!
- Si hubieras
sido un monstruo Cristina jamás hubiese llegado viva a Pawl
Cheestervil. El problema que tienes con su hermano es distinto, es
algo en lo que yo no puedo intervenir. Y ahora si me disculpan
señoritas, me retiro, os espero a las doce de esta noche en
el despacho, será una reunión para gente como
vosotras, os ruego discreción. La comida es a las dos y media en el comedor principal.
- Hasta luego señora
-Adiós
-Adiós
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