EL JUEGO

Bienvenido lector, a El Juego de las Mil Historias:
Siempre me ha encantado escribir pero nunca he podido acabar ningun proyecto, por lo tanto, te propongo que leas algunas de mis redacciones y me ayudes a encontrar un final para ellas.
El juego consiste en enviarme un mensaje hablandome de la historia que más te gusta y diciendome que querrias que pasara acontinuación.
La historia se publicara con su título y el número de la entrada en carácteres romanos.
Ej. Dos de Oros (I)
Ej. Dos de Oros (II)
A la derecha esta el archivo con todos los artículos publicados.
A la izquierda las encuestas sobre las historias.
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P.D: Disfruta el blog al máximo.
P.D (2): Comparte tu imaginación conmigo

Fdo.
MAR CULPEPER

miércoles, 12 de diciembre de 2012

DOS DE OROS (IX)



Sara abrió la puerta de su casa, dejando entrar a la chica Abercrombie y al chico de mirada gacha. Les saludó con dos besos, y no cayó en la cuenta de quién era aquella chica hasta que no anunció su nombre. Entonces se abrazaros y sonrieron, hacia miles que no se veían. Sara les hizo pasar al salón, y dejó que se acomodaran en los sofás. Recordaron viejos tiempos, rieron y esperaron hasta las dos. Entonces, volvieron a llamar a la puerta. Sara anuló su cara de felicidad, y abrió la puerta, dejando entrar a una chica bajita y a su novio y dueño de la casa. El chico que abrazaba a su novia, se quedó paralizado al encontrarse de frente a su ex amigo. La chica bajita sin embargo, solo desvió la mirada, incapaz de afrontar su destino. Ninguno reparó en la cuarta chica. La nena Abercrombie, como la llamaba su primo. Hasta que por fin, Sara, incapaz de controlar la situación dijo:
-¡Eh chicos! ¿Habéis visto a Marina? Menudo cambio ha dado ¿verdad?.
Iván, la miró desde cerca. Si, era ella, la prima de Álvaro. Estaba irreconocible. Alta, delgada y guapa. Parecía una modelo. Le sonrió y la abrazó, pero ella sin embargo, no parecía tener el mismo afecto con él.
-¡Marina! Cuanto tiempo sin verte. No me puedo creer que hayas cambiado tanto, sin duda me he perdido media vida tuya… - comenzó a hablar. Y aunque su sonrisa de oreja a oreja era totalmente sincera, sus ojos no tardaron en detectar, que había algo que fallaba en esa escena.
-Hola, Iván… ¿No me presentas a esta chica? ¿Quién es? – preguntó Marina, alzando la vista hacia Ali.
Marina era más alta que ella, pero Ali era mayor. Desde luego, pese a la gracia y belleza de Ali, Marina tenía un algo que le hacía ser más explosiva, más auténtica, más viva… La miraba con atención, para que no se le escapara ningún detalle, y cruzaba las piernas, balanceándose de lado a lado para mantener el equilibrio. Cruzaba los brazos y sostenía el móvil, el cual no paraba de recibir mensajes y hacer lucecitas. Ali sin embargo, estaba desarmada, pero aun así no soltaba la mano de Iván. Tenía miedo de mirar a Álvaro, estaba nerviosa, y agitaba la pierna con rapidez. Según las notas mentales que iba tomando Marina, el nerviosismo de Ali, solo eran puntos a su favor, mientras que la muestra de no soltarle la mano a su novio era como una advertencia, un ‘’no me rendiré fácilmente’’
-Claro, Marina, mira… esta es Ali – la presentó.
Y diez puntos para Marina y Álvaro. Sonrió orgullosa, porque el chico había sido incapaz de reconocer a Ali como su novia. Dio un paso hacia delante y la besó en la mejilla.
-Mucho gusto…
-Bueno, Iván, habíamos venido a hacer una pequeña visita por lo de tu accidente, ya sabes… - comenzó Marina – y para invitarte a mi cumpleaños. Ya sabéis que es dentro de una semana y me encantaría que vinierais todos. Va a celebrarse en casa de Arturo, a las afueras de la ciudad. El plan es hacer un juego por equipos, algo así como la caza del tesoro… Vamos a ser veinte contra veinte ¿Vale? Haré un evento en tuenti y diré quiénes van y eso…
Marina continuó hablando, pero Álvaro ya había desconectado. ¿Qué cumple y que narices? Si nunca lo celebraba… Y ¿de dónde iba a sacar cuarenta personas? ¿Arturo estaba informado de la fiesta en su casa? Dios mío, esa chica estaba tremendamente loca, tendría que estar encerrada en un psiquiátrico. Esas ideas tan repentinas que tiene y esa valentía para decirlas en el momento menos oportuno sin ni siquiera haberlo consultado consigo misma… Esa manera de armarse un lio enseguida, de meterse en problemas, y meterlos a los demás… En fin, esa era Marina, y había que adaptarse.
-Pero… - dijo Ali - ¿Yo estoy invitada?
-Pues claro, ¡será divertido! – Le respondió la prima de Álvaro – Iván y yo somos amigos desde siempre, ya sabes, es como un hermano para Álvaro, así que si eres su amiga, también eres la mía.
Y todo eso con la radiante sonrisa de oreja a oreja en su cara. Ya se veía por donde iban los tiros. Álvaro se fijó concretamente en dos cosas: Una era ‘Eres como un hermano para Álvaro’ que equivalía a ‘Reconciliaros yaaaaaaa’ y la otra era ‘si eres su amiga, también eres la mía’ que significaba ‘te repaso que tu novio es incapaz de reconocer que estáis juntos’
-A pues… genial ¿no? nosotros vamos segurísimo -  respondió Ali, ya más aliviada y sonriendo. – Yo tengo que volver a casa, que me queda un trabajo de filosofía y bueno…
-No te preocupes, Ali, Marina y yo te acompañamos – dijo Sara – los chicos tienen muchas cosas que contarse…
Sara, cogió del brazo a las dos chicas y las sacó de la casa a toda máquina. Las caras de los dos chavales, eran increíblemente sorprendidas y ninguno de los dos parecía tener la intención de hablar con el otro.
-Bueno… esto Iván… Marina y yo habíamos pensado celebrar su cumple para pasar un tiempo como colegas ¿Sabes? Igual que antes… no sé si te acuerdas claro…- mintió
-Hombre tío, pues no – soltó el otro en plan borde.
-Venga ya Iván, estoy intentando arreglarlo… - suspiró el mayor.
Álvaro se sentó en el sofá, prediciendo que eso iba a durar un rato, y respiró hondo.
-Vamos a ver, no puedes intentar arreglar con palabras una cosa como esta – dijo él todo enfadado – enserio, entiendo que te enfadaras por lo de Ali, pero le diste preferencia a ella antes que nuestra amistad…
-Tu también se la has dado – le cortó – sabiendo que me gustaba, te has liado con ella y te la has llevado a tu casa, y ahora es tu novia, no me lo niegues
-Pero Álvaro, no es lo mismo, yo estaba en el hospital, he olvidado cuatro años de mi vida, y tu no has estado a mi lado para ayudar a recordármelos…
-Iván, has olvidado cuatro años, no toda una vida – le gritó – sé que te acuerdas de todo la que hemos pasado juntos, pero haces como si no porque hay un capítulo de tu vida que se te ha borrado, lo entiendo pero por dios, se demasiado cosas que no te cuadran y que si las supieras, lo entenderías.
-Álvaro, no he olvidado todo lo que hemos pasado juntos, pero tampoco que el dia que abrí los ojos en un hospital tu no estabas.
-Joder Iván, ¿olvidas cuatro años de tu vida y no puedes olvidar también esta estupidez?
-Tú has venido a arreglar las cosas ¿no?- pregunto con ironía- Das asco colega
Álvaro se levantó del sofá, cogió su cazadora y se apresuró a llegar a la puerta. Pero antes de salir dijo su última frase.
-Iván, sigues siendo mi mejor amigo, y venia a contarte que estoy enamorado de Marina.
Iván, se giró de golpe y le agarró del hombro, para impedirle salir de la casa. Lo miró con cara de atontado y se quedó varios minutos en silencio, pensando y reflexionando.
¿Qué has dicho? – preguntó retóricamente – ¿Estas colado por tu prima?


-Bueno Ali, por fin te conozco – dijo Marina, para romper el hielo – Álvaro me ha hablado mucho de ti.
-Todo malo ¿no? – respondió la chica con una tímida sonrisa.
-No, que va – negó Marina – pero supongo que ahora que ve que estas con su mejor amigo cambiará ¿verdad? En fin, no es de mi incumbencia.
-Chicas por favor, dejemos a los chicos en paz por un rato – dijo Sara- En fin, Marina, hace mil que no te veo. Tengo que ayudarte a hacer lo del cumpleaños.
-Si la verdad es que lo programé todo a espaldas de Álvaro, él no hubiera querido hacerlo. Necesitamos cuarenta personas y la ruta para la caza del tesoro. – Marina, puso cara de estresada, la verdad es que todo era en una semana y no tenia nada preparado.
-¿Qué te parece si yo y Arturo hacemos todo lo de la fiesta y la caza del tesoro? Ya sabes que entre mi imaginación y yo, todo es posible. – Rio Sara.
-Pues seria genial, ¿Ali me ayudaras a buscar invitados? Es la oportunidad de hacer que Álvaro e Iván vuelvan a llevarse bien,, si es que eso puede ser posible…
-Tía, lo conseguiremos, además, así podemos conocernos mejor tú y yo – comentó Alicia – Podriamos ir al parque o ha algún sitio a empezar la lista…
-¿Esta noche en casa de Álvaro? – propuso Marina – podríamos ir a la terraza,  organizar a los invitados y hacer las invitaciones. Lo podemos publicar en twitter para que venga más gente a la fiesta, y crear el evento del tuenti…
-Dios mio, que estrés con tanta cosa – rio Ali – todo será perfecto, estoy segura.
Empezaban a llegar a casa de Ali, así que se despidieron y se pasaron sus móviles por si surgia algún imprevisto. La verdad es que Álvaro tenia buen gusto, la chica era muy buena tía, y además muy simpática. Sara y Marina, volvían a casa de Iván. Estaban comentando cosas sobre el novio de Sara. Había cambiado desde la última vez que le vio Marina. Progresaba notablemente.
-¿Y tú? ¿Qué tal de chicos nena? – preguntó Sara con acentó de ligona – Hay alguno por ahí ¿eh?
-No, y no veas que libertades. Tengo derecho a liarme con tres y acostarme con cinco la misma noche y que nadie me lo discuta – rio a grito pelado.
-Nunca cambiaras, burra – sonrió su amiga – bueno, pues tengo un amigo que es tu clon, Marina. Su carácter es una réplica exacta, su estilo un copia plagiada y está tremendo. Te lo tengo que presentar…
-Espera ¿Qué? ¿Me estas emparejando, loca? – la miró sorprendida Marina.
-No tía, solo te hago publicidad…
-Pero que dices tonta, vamos a ver ya te he dicho que así estoy perfecta, aparte de que a los tíos me los busco yo solitaMADREMIAQUEBUENOESTA- Cambió el tono de voz y lo elevó cuando Sara le puso un foto de su móvil en frente de sus narices - ¿Cómo dices que se llama?
-Miguel, es de mi edad, ¿vamos que os sacáis unos cuatro años? En fin, ¿te ha cambiado la opinión ya? – siguió hablando y diciendo las maravillosas cualidades del chico.
-Dime, que día quedamos con él.
-Yo tengo que quedar con él este miércoles para hacer un trabajo de la universidad, ¿Por qué no vienes así ‘de repente’? Llegas para hablar con Iván y bajo a saludarte y aprovechando visitas conoces a Miguel y quedas con él para otro día. Lo mismo el día de tu cumple la caza del tesoro te viene con sorpresas. – rio
-Ya ves ¿no? – se partió de risa la otra – príncipe azul por los 17 años, seria total.
Se rieron durante un buen rato, dando tumbos por la acera, hasta llegar a la casa. Sorprendentemente, Álvaro seguía allí. Los dos estaban sentados en el sofá y hablaban casi en su susurro. No hacían cara de haber arreglado las cosas pero si de haber superado un poco. ‘Progresamos…’ pensó para sí Marina. Y cuantos problemas le iba a traer ese progreso… Se despidieron todos de todo y Álvaro y Marina fuero a coger el metro a la estación más cercana. Mientras tanto ‘hablaban’ aunque en realidad él no decía nada, solo ella, y lo poco que decía, él lo evitaba mirando al suelo, o se rascaba la nuca y respondía rápidamente. Tímido. Ese dato casualmente no le cuadraba a Marina. Toda una vida juntos y ahora le tenía vergüenza. Estaba haciéndola sentirse incomoda. Finalmente llegaron a la entrada de su casa, y rendida, Marina le soltó:
-¿Qué pasa Álvaro?
El chico, no contesto. Abrió a duras penas la puerta de su casa, y subió a toda prisa y sin cerrar la puerta subió las escaleras, encerrándose en su habitación. Marina, fue al cuarto de los invitados y se tumbó en la cama. Se frotó los ojos, y sacó el Samsung Galaxy S2 del bolsillo. Cinco What´s App, un SMS y una mención de twitter.
Los leyó con calma. Primero el tuit. Era de Sara, como no, siempre adicta al twitter.
‘’#Porfin @MarinaNY_11 esta en #VLC #tequieromicrobio’’ Ella y sus tuits. Únicos, como siempre. Sonrió para sus adentros y miró el SMS. 
‘Bicheja llámame cuando estés libre’ de Raúl, el pesado de Barcelona. No se molestó en contestar. Por último, pero no menos importante los What´s App. El primero de su mejor amiga de Barcelona, Cat ‘Hablamos por Skype en cuanto puedas, tengo noticias de Raúl’ Suspiró, que aburro, y le contestó: ‘No te molestes en contarlas, estoy del chico hasta la frente’ 
Pasó al segundo mensaje, de su madre ‘Voy con la tía a comprar, ¿Te cojo los zapatos que vimos en Zara? ¿Qué talla tienes?’ Al cual Marina contestó ‘SI. 38’ 
Tercer mensaje, Sara. Y eso que hacia un cuarto de hora que se habían visto. ‘En mi casa a las 16.00 el miércoles para lo de Miguel’ y respondí ‘Ok’ 
Cuarto mensaje (ánimo que quedan menos) de Ali. ‘Nos vemos esta noche a las 21.30, ¿te importa si viene mi amiga Marta?’ ¿Marta? ¿Y esa que acoplada es? ‘No, tranquila, que venga, cuantas más mejor’ Y el quinto mensaje. De… ¿Iván? A este no me lo quitó de encima ni con una pistola… ‘Marina, habla con Álvaro. URGENTE’

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