La directora Aura, sonrió energéticamente, recogió su túnica
negra, y se sentó en el sillón dorado, al centro de la sala.
-Bienvenidos un año más a Pawl Cheestervil, el internado de
magia y hechicería – repitió- esta es solo una de las varias charlas que
mantendremos este año. Sois un grupo especial, puesto que sois diferentes al
resto de alumnos. En un principio, se creó este apartado en la escuela, para
ayudaros a practicar vuestros dones con el máximo control, pero hay algo más.
Aura calló, y en el resto de la sala comenzó a oírse un
murmullo descontento. Estaba claro que nos estaban escondiendo algo y era
necesario saber qué. El mayor de los alumnos, Marcos, levantó la mano derecha y
esperó a que la directora le diera el turno.
-No sea impaciente, señor Rodríguez- le rechazó la mujer-
todo a su debido tiempo. He de avisarles de lo que les voy a contar es
altamente confidencial. Por lo tanto se ha realizado un conjuro al entrar en
este cuarto que impide a vuestro cerebro el poder difundir la noticia, en otra
parte que no sea esta sala. Es decir, vuestra voz, vuestros movimientos etc
serán nulos cuando queráis hablar de este tema fuera de mi despacho.
Marcos, no dejaba de levantar la mano, y a él se le unió
Sergio. Aun así Aura no les dejo hablar y les respondió:
-Lección número uno, escucha y observa tu alrededor.
Los chicos bajaron las manos y Marcos, con cara de estar
acostumbrado a tener la razón, suspiró.
-El internado, esconde una cámara secreta, y la leyenda
cuenta que el fundador de la escuela, enterró en esa cámara un libro. El libro
de 2.000 páginas exactas, tenía una portada con las palabras Poder, Traición y
Ambición, escritas con tinta de oro. Ese libro es el más grave error que ha
cometido el mundo mágico, y fue enterrado ahí con el fin de que no cayera en
manos equivocadas. Un siglo después, un oráculo dictó una profecía sobre este
colegio. La profecía ocupa una hoja y os nombra a cada uno de vosotros para hallar
el libro y destruirlo.
Pausó y cerró los ojos. Respiró tranquilamente y los volvió
a abrir observando diez manos levantadas. Dio el turno a Marcos.
-El internado ha sufrido tres atentados de magos oscuros.
¿Era eso lo que buscaban?
La directora asintió lentamente, y Marcos sacó una libreta
para tomar notas. El resto nos miramos alarmados. En especial Celia y yo.
Primer día de clase: Magia, un licántropo casi me mata, casi mato yo a otro y
ahora soy parte de una profecía. Bien, entretenido, más de lo habitual. Aura
dio el turno a Sergio.
-Así que intuyo que los magos averiguaron algo ¿no?
La directora volvió a asentir. Y miró al resto del aula.
Nadie tenía la intención de bajar las manos. Pobre mujer, aguantar a un grupo
de raritos ella sola. Hay que ser valiente. Dio el turno de palabra a Paula.
-Señora, ¿el oráculo mencionó nuestros nombres? ¿Dijo
exactamente que Paula, el hada del invierno sería una futura guardiana?
-Por supuesto que no Paula. Estas cosas no funcionan así.
Todo el mundo empezó a hablar formando un pequeño murmullo
que a su tiempo iba aumentando. ¿Dónde queríamos ir a parar y que estaba pasando
aquí? Cristina y su hermano observaban y escuchaban pacientemente, aunque su
cara delataba ese desagrado que sentían al haber sido engañados. Celia, se había
puesto a comentar el tema con Sergio y Clara, que hablaban y hablaban sin
parar. Marcos, Paula y Carlos lo discutían a voces, y yo, mientras tanto, seguía
con la mano levantada. Esperando mí turno, cada vez más aburrida. Aunque no quería
saber nada de este tema y quería ser una chica normal, mi lado más salvaje y
poderoso estaba invadido por una atracción y una curiosidad que me provocaba un
nerviosismo incontrolable. La directora, pidió silencio, y poco a poco las
voces fueron enmudeciendo. Me miró concediéndome la palabra.
-¿Puedo oír la profecía?
-Claro que sí, Julia.
Aura, abrió las manos, como si quisiera presentar algo. Sonrió
levemente y chocó las manos. Un polvo dorado surgió de la nada y se fue agrupando
poco a poco, dando lugar a un documento escrito en un pergamino con tinta
negra.
-¿Quieres hacer los honores Julia?
Me levanté de mi silla, y me acerqué al pergamino. Lo cogí
con sumo cuidado, y empecé a leerlo con voz alta y clara.
-Lo que una vez fue mal
escrito, narra el futuro de una era.
Un futuro oscuro y sombrío,
que fue escondido en la cámara de los secretos.
Aquel que domine el
libro, dominará su poder
Y si cae en las manos
equivocadas, el mundo caerá con él.
Diez guardianes
elegidos custodiaran la cámara de los secretos
El halcón que todo lo
ve preverá al enemigo
El invierno congelará
sus movimientos
Dos bosques protegerán
la entrada de la cámara
Y dos mares inundaran
el lugar
Y por último los tres
lobos defenderán el libro.
Los diez guardianes están
programados
Si falla uno, fallan
todos
Diez guardianes se
emparejan, están unidos por más que el deber.
Cinco parejas luchan,
el amor protege la cámara.
Respiré hondo y deje de leer. Estaba claro que éramos
nosotros pero ¿qué era eso de las cinco parejas? ¿Estaba destinada a enamorarme
de uno de los cinco chicos?
-Señora, no lo entiendo – preguntó Cristina – ¿Que es eso de
las cinco parejas?
-La profecía indica que os enamorareis entre vosotros y seréis
una familia. Yo solo os pido que luchéis por proteger el libro, el resto de
cosas que ocurren, sucederán a su debido tiempo.
-¿Está diciendo que me enamoraré de alguno de estos chicos? –
Preguntó Celia – siento discrepar.
-Nunca digas de esta agua no beberé – le interrumpió Juan.
Celia le hizo enmudecer en una sola mirada de amenaza, y por
ultimo dijo.
-Está bien, me gusta la aventura.
-Si, la verdad es que suena… entretenido – rio Sergio
-Si hay algo bueno que puedo hacer, adelante entonces –
respondió Carlos
Poco a poco se unieron todos, y al final, bueno, pues ahí estábamos
los diez guardianes. Y en fin, esto es todo.
Salimos y ya era casi de día. Teníamos sueño y nos
permitieron tener todo el día libre para descansar. Teníamos pensado
reunirnos los guardianes a las siete y media en la biblioteca. Hasta entonces,
buenas noches a todos. Fui a la habitación me puse el pijama y cerré las
cortinas. Dios mío cuanto sueño tenía. Celia se tumbó y enseguida se quedó
durmiendo. Yo tarde cinco minutos, en los cuales reflexioné. A mí la verdad,
más que el rollo de proteger el libro, tenía un auténtico interés en saber cuál
sería mi pareja, por lo tanto mientras buscábamos la cámara y estaría buscando
al ‘amor de mi vida’
A las seis de la tarde me desperté. Aun que daban dos horas para la reunión y Celia seguía
durmiendo. Me puse unos vaqueros y un suéter calentito y me dirigí a la cocina.
Teníamos una mesa especial, porque no dábamos clase, y en ella estaban Marcos y
Clara. Me acerqué y me senté al lado de clara.
-Hola – sonreí.
-Hola Julia – me saludó Marcos - ¿Has visto que somos VIP?
Clara se rio.
-Ya ves eh – siguió hablando- Mesa especial para nosotros,
que nivel.
-Chicos…- interrumpí- ¿puedo contaros un secretito así
discretamente…?
-Somos todo oídos July – contestó Marcos. Adoro que me llamen
July, me hace sentir cómoda.
-Bueno, es solamente, que me da un poco de miedo eso de las
cinco parejas…
-Tranquila July, yo estoy exactamente igual que tu – me respondió
Clara – Creo que podríamos hacer algo al respecto.
-No puedes evitarlo, es una profecía – le contradijo Marcos
-No me refiero a eso. Pienso que podemos conocernos mejor,
para que no sea todo tan complicado ¿no?
-Es una buena idea…
Y seguimos hablando un buen rato. Mientras yo me comía mis
deliciosos macarrones con tomate y queso derretido. Solo había un fallo, y tenía
el nombre de Javi.
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