EL JUEGO

Bienvenido lector, a El Juego de las Mil Historias:
Siempre me ha encantado escribir pero nunca he podido acabar ningun proyecto, por lo tanto, te propongo que leas algunas de mis redacciones y me ayudes a encontrar un final para ellas.
El juego consiste en enviarme un mensaje hablandome de la historia que más te gusta y diciendome que querrias que pasara acontinuación.
La historia se publicara con su título y el número de la entrada en carácteres romanos.
Ej. Dos de Oros (I)
Ej. Dos de Oros (II)
A la derecha esta el archivo con todos los artículos publicados.
A la izquierda las encuestas sobre las historias.
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P.D (2): Comparte tu imaginación conmigo

Fdo.
MAR CULPEPER

martes, 16 de octubre de 2012

PAWL CHEESTERVIL (VI)



Estábamos a punto de atracar en el puerto del internado. Llegábamos con tres horas de retraso, pero la directora ya había sido informada de los sucesos. Los tres estudiantes, estábamos mirando por la borda la enorme figura del gran castillo que se alzaba en la isla. Se trataba, pues, de un castillo de época medieval, el cual se mantenía en perfecto estado y estaba rodeado por un precioso bosque.
Javi, estaba muchísimo más tranquilo que antes, y Cristina, se había cambiado de ropa y se había quedado hablando conmigo en los camarotes. Ella me contó que su hermano era una persona que lo había pasado muy mal en la infancia; según me explicó, los síntomas de la licantropía empezaban a hacerse de notar a partir de los trece años. Lo lógico, es que se sufriera más las noches de luna llena, pero por alguna misteriosa razón Javi los sufría más a menudo. Los signos de Javi lo clasificaban con una capacidad voluntaria para transformarse, lo cual, para Cristina era una gran ventaja, pero Javi, nunca lo miró de esa manera. Pensó, que si un hombre lobo ya es peligroso cuando se convierte en la noche de luna llena, él tenía el defecto de descontrolarse en cualquier momento, como le acababa de pasar conmigo.
Cristina iba a ir a la clase A de Nivel de Iniciación, mientras que yo y Javi iríamos a la B. Algo que me parecía un gran error.
Como iba comentando, al atracar en el puerto, nos recibió la directora, y cuatro personajes más. Fue una bienvenida rápida y amable. Los cuatro desconocidos, eran de raza élfica. Se trataba de los representantes de los distintos equipos. En esto tenemos al equipo Bondad, Sinceridad, Honor y Valentía. Cristina y yo pertenecíamos al grupo Valentía, y Javi fue nominado a Honor. La casa de la Valentía ocupaba el ala Este del castillo, Bondad la zona Norte, Sinceridad la sur y  Honor el ala oeste. 
Cristina ocupaba la habitación de enfrente a la mía, número impar: 4053, mientras que la mía, numero par: 4052.
Cuando entré en la habitación, me encontré con una chica pelirroja de mi edad. Con el cabello bastante corto, y liso. Tenía una belleza natural, aunque a mis ojos nunca sería tan notable, como a los de los demás. Sus ojos verdes, su piel pálida, labios carnosos, y pómulos realzados. Tanta perfección junta no era real. Vestía con su túnica amarilla de iniciación, y llevaba varios pins colgados en ella. Tres en concreto: uno blanco con el símbolo del Honor, otro azul cielo con el curso – 1 Año de iniciación C – y el último y más curioso con la bandera pirata.
-Hola…- saludé discretamente.
La chica, dejó de leer su revista, me miró a los ojos, al principio con aire de superioridad. Luego con cara de sorpresa, y finalmente:
-Hola… mmm… ¿te importaría cerrar la puerta un momento?- dijo entrecortada.
-No, claro – Sonreí amablemente. Entré la maleta y cerré la puerta tras de mí.
-Esto… soy Celia Belmonte – me estrechó la mano.
-Julia García – respondí.
Apretó los labios, me observo desde una mejor perspectiva y acabo diciendo:
-¿Lo eres verdad? ¡¡Eres como yo!!- gritó sonriendo y agitándose energéticamente.
-¿Qué? No sé de qué me hablas… ¿Qué eres? – Lo reconozco, mentir no es lo mío.
-Venga ya, se te nota en la cara – dijo emocionada- tú también eres una sirena ¿verdad?

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