Eran las siete de la tarde y no había ni rastro de Iván por
la biblioteca. Se suponía que habían quedado allí hace media hora para repasar matemáticas y aprobar
en septiembre, pero el chico no daba señales de vida por ningún lado. Alicia
miro el reloj una vez más. Y media pasada. Cerró los libros y se levanto de la
mesa, directa a la puerta.
- - ¿Ali?- alguien la paro en medio de ese paraíso
de libros.
- -Emm… si… - levanto la cabeza y miró esos
preciosos ojos verdes – Hola Álvaro… ¿Qué haces aquí?
Notó como se ruborizaba y bajó la mirada. El chico alto,
delgado y moreno se rió en voz baja y le respondió:
- - La pregunta es ¿qué haces tú aquí? Yo he
suspendido cuatro y me gustaría aprobar en septiembre y este es el único lugar
donde encuentro la paz necesaria para concentrarme – giró la cabeza hacia los
dos lados – ¿a quién esperas princesa? No me digas que estas aquí para estudiar
porque eso ya está muy visto.
-
-Estaba
estudiando, yo también he suspendido
- -¿Por qué me mientes? -exigió saber Álvaro
- - Lo mismo digo. ¿De verdad pensabas que después
de ver como pasas de estudiar todo el año, de repente, me iba a creer que te ha
dado el venazo de aprobar? A lo mejor tengo cara de tonta, pero eso no quiere
decir que lo sea.
Y dicho esto Alicia desapareció
de la biblioteca velozmente. Álvaro miró al techo y sacudió la cabeza hacía los
lados. Ignorante… Esa chiquilla era más lista de lo que esperaba. Se fue
siguiendo el camino de Ali y deseando no volver a fallar otra vez.
En menos de veinte minutos Alicia ya había vuelto a su casa, enfrente de la iglesia. Llamó al timbre tres veces. Su hermano Juan abrió la puerta de mala gana, perezoso. La niña subió a su cuarto y se tumbó en la cama. Aburrida, y decepcionada decidió llamar a su mejor amiga Ángela y desahogar sus penas pero le acogió una grata sorpresa.
- ¡¡¡Ali!!! ¿desde cuando tienes un secreto con Álvaro? ¿porque ya no me cuentas nada? Iván, Álvaro... tía deja de jugar que acabaras perdiendo, créeme, se lo que digo... - Ángela hizo una pausa para recoger aire.
- Espera, espera ... ¿Que? - le corto Ali en seco - ¿En que lío me has metido?
- Esta bien, iré por partes - dijo lentamente- Antes me llamo Álvaro preguntando donde estabas, según él habías quedado para salir, y cuando le conteste que te habías ido a estudiar con Iván... ¡que triste se quedo el pobre!
- ¡No me lo puedo creer!
- Yo tampoco tía, ¡esta más colado por ti que tu de Iván!- y a continuacion reprodujo una serie de carcajadas que acabaron de dejar confundida a Ali. ¿Donde estaba la gracia?
Me encanta! :)
ResponderEliminarBuen talento descriptivo. Corrige los acentos. La escritura es una piedra que se pule constantemente hasta que tienes un diamante. Corrige y mejora los textos ya escritos por ti, releer una y otra vez hasta que apenas hayan fallos. Me ha gustado mucho, pero hay que perfeccionar. ¡Enhorabuena!
ResponderEliminarLo correcto es decir "Ángela hizo una pausa para coger aire"
ResponderEliminarEstupendo, esta muy intrigante.